La historia de la fotografía de desnudo II

Y LA FOTOGRAFÍA CONOCE EL ARTE

Desde sus orígenes, la fotografía ha servido de gran ayuda a pintores y escultores, quienes tenían acceso a numerosos libros de desnudos en diferentes poses y escenarios. A mediados de la década de 1880, todo ello dio lugar a un movimiento a favor del reconocimiento de la fotografía como forma de arte equivalente, que se vino a denominar pictorialismo. El objetivo de los pictorialistas era conceder a la impresión fotográfica el rango de un auténtico objeto artístico, por lo que creaban productos muy similares a las pinturas, tanto en el contenido como en la forma. Estos fotógrafos tuvieron que pasar la prueba de la crítica como en cualquier otro medio artístico: el resultado tenía que ser satisfactorio en composición, calidad del color, tono e iluminación, poseer atractivo estético y exhibir de algún modo la huella personal del fotógrafo.

Las fotografías que tomaban los pictorialistas de modelos desnudos no eran retratos, sino que exploraban la narrativa y el simbolismo y expresaban las emociones y los sueños de los fotógrafos. En vez de intentar producir imágenes con el máximo de detalles, suavizaban sus impresiones utilizando lentes difusores y elaborados procesos de impresión.

Struggle (1904) de Robert Demachy
Struggle (1904) de Robert Demachy

Robert Demachy (1859-1936) fue el más famoso representante del pictorialismo en Francia, mientras que Edward Steichen (1879-1973), Frank Eugene (1865-1936) y Heinrich Kuhn (1866-1944) fueron sus defensores más notables en Estados Unidos, Alemania y Austria, respectivamente. Todos ellos comparten matices en cómo trabajan el cuerpo femenino, no sólo en sus técnicas de pintura, sino también en su tendencia a retratar a la modelo en un ambiente onírico. Todos pretendían representar la desnudez en su forma sublimada para que el espectador reflexionara sobre el significado de la imagen, en lugar de estimular su deseo.

LA FOTOGRAFÍA ENCUENTRA SU CAMINO

Alrededor de 1910 se abandonaba el afán de copiar el estilo de las pinturas propio del pictorialismo para abrir un nuevo capítulo en la historia de la fotografía. Como reacción contra la corriente anterior, poco fotográfica, algunos se inclinaron por lo que se llamó fotografía pura o directa: ahora el tema era la realidad, por oposición a la idealización o la sublimación de la realidad. La fotografía, que había sido reconocida como arte, ya no necesitaba imitar a la pintura.

Los modernistas buscaron elementos que tuvieran atractivo para sus fotografías y emplearon técnicas específicas del medio fotográfico. El cuerpo desnudo se presentó entonces como un tema por sí mismo, utilizado de una forma gráfica con una fuerte interrelación de líneas y ángulos. Para artistas como el austriaco Rudolf Köppitz (1884-1936) y el checo František Drtikol (1883-1961), el desnudo pasó a ser una figura con la que crear composiciones geométricas y abstractas inspiradas en el cubismo, a pesar de que todavía utilizaban las mismas técnicas difuminadas de la pintura que emplearon los pictorialistas. Otros fotógrafos buscaron cualidades gráficas no sólo en sus composiciones, sino también en las técnicas de la pintura.

En la década de 1920, nació el movimiento surrealista en las artes visuales y la literatura, como reacción ante el racionalismo imperante en la cultura y la política europeas que los miembros del movimiento creyeron que desembocaría posteriormente en la Segunda Guerra Mundial. Influenciados por Freud, el objetivo de los surrealistas era desdibujar las líneas entre el consciente y el inconsciente y expresar la imaginación tal como se revelaba en los sueños. El francés André Breton (1896-1966) y sus colegas surrealistas descubrieron poco después las posibilidades artísticas inherentes a la fotografía, especialmente en los collages. En la obra de estos artistas, la representación del cuerpo se cubría de un velo de misterio y cierto erotismo. Utilizando los efectos más radicales que ofrecía el medio, ya fuera la vista de pájaro y una profundidad de campo corta, o el uso de espejos y técnicas del cuarto oscuro como la solarización, el cuerpo se podía presentar de modos muy poco familiares.

Distorsión nº 60 (1933) de André Kertész
Distorsión nº 60 (1933) de André Kertész

El fotógrafo húngaro André Kertész (1894-1985) utilizó espejos de feria en su serie Distorsion para deformar el cuerpo de mujer. En Estados Unidos, Edward Weston (1886-1958) creó imágenes con fragmentos del cuerpo, utilizando con frecuencia una perspectiva desde abajo, mientras que otros coetáneos como Alfred Stieglitz (1864-1946) e Imogen Cunningham (1883-1976) combinaron en sus fotografías la geometría y la abstracción con el erotismo.

Natacha (alrededor de 1930) de Man Ray
Natacha (alrededor de 1930) de Man Ray

Man Ray (Emmanuel Radnitsky, 1890-1976) fue pionero en el uso de técnicas de producción de imágenes surrealistas mediante la manipulación en el cuarto oscuro. Este artista nación en Filadelfia y comenzó su carrera artística como pintor antes de adentrarse en la fotografía en 1916. En 1921 se trasladó a París, donde pasó la mayor parte del resto de su vida. Se le conoce por descubrir, con su amante y ayudante Lee Miller, el proceso de solarización. En éste, el negativo o la impresión se expone brevemente a la luz; en consecuencia, los tonos se invierten parcialemente y, por lo general, producen el efecto de dibujar el contorno del cuerpo en sus trabajos de desnudos. Man Ray también abordó la fotografía de moda y publicidad.

Nude, East Sussex COSAT (1957) de Bill Brandt
Nude, East Sussex COSAT (1957) de Bill Brandt

Los experimentos gráficos y otras exploraciones en el medio fotográfico continuaron gozando de popularidad durante las décadas de 1940 y 1950 y, con frecuencia, introdujeron elementos nuevos, como por ejemplo, los paisajes naturales de la obra del fotógrafo británico Bill Brandt (1904-1983). En una serie de desnudos fotografiados en las playas de la región de East Sussex, utilizó un objetivo gran angular en los primeros planos, consiguiendo distorsiones extremas del cuerpo, e imprimió las imágenes en blanco y negro con alto contraste. Estos cuerpos estremecedoramente blancos fotografiados en la campiña inglesa parecían formar parte del paisaje: el desnudo volvía a la naturaleza, liberado de los artificios de la civilización.

DESNUDOS Y CLASICISMO

La belleza de las estatuas de la Grecia y Roma clásicas ha inspirado a pintores y fotógrafos a lo largo de toda la historia, y en el siglo XX la influencia clásica se utilizó con fines artísticos, políticos e, incluso, eróticos. A principios del siglo, el movimiento nudista celebró la belleza de la figura humana con imágenes de jóvenes gimnastas saludables en paisajes soleados y puros, mientras que en 1927 Elli Souyoultzoglou-Seraidari (1899-1998), conocida como Nelly´s, fotografió a las bailarinas rusas Nikolska y Mona Paiva bailando desnudas entre los pilares del Partenón como si fueran la encarnación de un mito antiguo. Sus imágenes de bailarinas desnudas provocaron un escándalo y, de paso, le garantizaron la fama.

Aunque el tema principal era el cuerpo humano desnudo, la sexualidad también se podía hallar en fotografías de ámbito privado. El alemán Herbert List (1903-1975) fotografió a hombres desnudos en un escenario que recreaba el de la Grecia clásica, con posados y un estilo de influencias literarias contemporáneas, especialmente de Jean Cacteau. Estas imágenes homoeróticas, en alto contraste y tomadas con gran angular, donde se veía a hombres jóvenes desnudos yuxtapuestos con estatuas antiguas, muestran un punto de vista atemporal y mítico que otorga la misma importancia a un templo que a un cuerpo. Sus imágenes no se publicarían hasta después de su muerte.

En los años de la década de 1930, los regímenes políticos utilizaban imágenes de atletas desnudos para mostrar la aparente supremacía de su pueblo. El cuerpo humano debía ser perfecto y saludable, tener la mente libre para estar al servicio de un objetivo superior: los intereses de la nación. Los experimentos artísticos de los dadaístas y los surrealistas se consideraban degenerados en países como la Alemania de Hitler y la Unión Soviética de Stalin, de modo que muchos vanguardistas salieron de Europa con dirección a Estados Unidos.

Lebendige Antike (1936) de Leni Riefensthal
Lebendige Antike (1936) de Leni Riefensthal

El máximo exponente del cuerpo desnudo fotografiado en un estilo que se remontaba a las glorias de la Antigüedad en los intereses de la propaganda es Leni Riefenstahl (1902-2003). Ella fotografió los Juegos Olímpicos de Berlín en 1936 y su conocida película Olympia elogia a los atletas de la Alemania nazi en poses heroicas. Su libro de fotografías Schönheit im Olympischen Kampf es menos conocido. Las imágenes de hombres hermosos desnudo, captados bajo un sol cegador, le reportaron la aprobación de Hitler y eso eclipsó el resto de su carrera. No obstante, fuera de su contexto político, las imágenes de Riefensthal se admiran hoy por su técnica y por la belleza del cuerpo humano, aunque esta artista sólo fotografiaba los que eran perfectos. Menos polémicas fueron sus fotografías de los nubios, una antigua tribu sudanesa. Riefensthal documentó su belleza, sus tradiciones y rituales durante siete años en la década de 1960, y también en esta ocasión concentró su interés en las personas que poseían cuerpos excepcionales.

Fuente: Desnudo Fotografía. El arte y la técnica (fragmento). Ediciones Akal 2010. Autor: Pascal Baetens.

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