El mayor centro naturista de Francia, un poco de historia

En la víspera de los años cincuenta, en el suroeste francés, un terreno desierto se convirtió en el destino vacacional de un grupo de naturistas franceses. En estas 24 hectáreas de tierra quemada no quedaban más que arena y algún que otro árbol calcinado. Nunca se ha dicho realmente lo que pasó ahí: si se trató de un incendio o si el lugar fue víctima de la política de tierra quemada de la Segunda Guerra Mundial, en la que se destruía todo lo que podía ser utilidad para el enemigo. Sin embargo, este lugar fue escogido por Albert y Christine Lecoq para construir el centro Héliomarin de Montalivet-Les Bains (CHM) y así firmar el acto constitutivo de la Federación Naturista Internacional.

Hoy en día, el camping naturista CHM es el mayor centro de naturismo de Francia y cada año atrae a miles de visitantes de todo el mundo. Entre 1999 y 2011, el fotógrafo francés Hervé Szydlowski visitó las instalaciones todos los veranos para, por un lado, fotografiar a los que llevan años acudiendo al lugar y, por otro, encontrar lo que él califica como «el paraíso perdido». Le hice algunas preguntas sobre su serie, que fue presentada en un libro publicado en 2012 por la editorial Michel Husson y que ha sido nuevamente publicada en forma de mapa titulado 33_Montalivet en septiembre de 2015.

¿Me podrías hablar de la época dorada del Centro Hélio-Marin?

Hervé Szydlowski: El centro fue construido en 1950, pero se popularizó en los años setenta. En un principio estaba dividido en diferentes sectores con algunas cabañas; sin embargo, triplicó su volumen y ahora tiene unas 200 hectáreas. En esa época se podría decir que las personas tenían más vacaciones que ahora, porque el verano iba de junio hasta septiembre. Desde su auge, el club ha albergado a más de 20.000 personas. Los naturistas llegaban de toda Europa: Alemania, Holanda, Suiza e Inglaterra, era increíble. Yo no estuve en esa época pero me hablaron mucho de ella. El centro se basaba en la mutualidad: en cuanto una persona se apropiaba de una cabaña, se convertía también en accionista de todo el camping. Así siguió funcionando hasta 2002.

Y luego, ¿qué pasó?

Algunas personas compraron las acciones de viejos pioneros. Luego las revendieron y no cayeron en cuenta de que al hacerlo también estaban vendiendo el pueblo. Se convirtió en una verdadera empresa. Las personas que quedaron como dueños del centro ni siquiera eran naturistas. Por eso, el espíritu del lugar cambió mucho; no era lo mismo. Tocó esperar diez años en los que pasó de dueño en dueño para que reviviera el verdadero sentido del centro.

¿En los años setenta en Francia había otro centro como este? ¿Cómo explicas la popularidad del lugar?

No, de hecho no había muchos centros así. Este tenía un encanto particular y un buen ambiente; por eso a la gente le gustaba quedarse allí. Todavía prevalece un ambiente muy familiar con diferentes generaciones, y a veces podemos ver a los hijos y nietos de los pioneros del naturismo. Sobre la ruta de Compostela hay personas que hemos visto envejecer, jóvenes que vimos crecer y ancianos que nos dejaron. A veces, después de años de visitar el centro, es posible que quieras vivir otras cosas y otras experiencias, pero siempre te darán ganas de volver. Este sitio es como un hogar, por decirlo así.

Hace no mucho vi que quienes frecuentaban el centro se quejaban de la instalación de wifi.

Sí, es complicado. En mi barrio no hay luz y estamos bastante satisfechos con iluminar nuestras casas con velas. Lo que molesta no es el wifi, sino las antenas. Actualmente, se ha convertido en una tarea muy difícil vivir con los valores ecológicos y biológicos naturistas. A pesar de la implementación de nuevas tecnologías en el centro, este todavía está lleno de esas escenas atemporales que se ven en las imágenes. Al mirarlas, no se sabe si se tomaron hoy o hace 50 años.

Llevas más de 12 años visitando el lugar. ¿Ha cambiado tu percepción al respecto?

Desde un punto de vista objetivo, me doy cuenta de que este lugar representa algo que ya no vemos a menudo. Algunas de las personas que estuvieron viniendo durante muchos años ya no vienen, pues las pensiones han disminuido y el canon anual ha aumentado. Por eso, últimamente hay cada vez menos personas de edad a las que me gustaría fotografiar. No son las mismas, pero para ser sincero seguramente es mi mirada la que ha cambiado y quisiera renovar mi trabajo.

¿A qué se dedican los naturistas que van a este centro?

Allí encontramos todas las clases sociales y profesiones: hay profesores, agricultores, abogados, periodistas y hasta sacerdotes. Lo que es interesante es que no podemos saber nada del otro antes de preguntarle. No existe ninguna señal que te indique riqueza o nada por el estilo. Estamos todos juntos y podemos hablar sin preocuparnos del nivel intelectual o económico. Pero por lo general, el naturismo atrae a las personas que son abiertas a cualquier tipo de situación.

Sin embargo, como el lugar es ahora más comercial que antes, no es visitado únicamente por naturistas. Se pueden ver también nudistas (que son las personas que se desnudan porque se quieren broncear sin tener necesariamente valores naturistas). Hoy en día, la población del centro es muy heterogénea.

Fuente: vice.com

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SOS para “salvar” el nudismo.
Centros Naturistas en el litoral de Francia.
Vivre Nu (En busca del paraíso perdido).

Portugal, en la ruta del naturismo internacional

Un equipo activo y afinado la FPN-Federación Portuguesa Naturista, a través de su presidente Rui Elvas y su vicepresidente Paulo García ponen a Portugal en la ruta del naturismo internacional.

La Federación Portuguesa Naturista ha cumplido 40 años de actividad en 2017. La FPN es la única entidad en Portugal acreditada para la emisión de la tarjeta de identidad naturista reconocido por la INF – Federación Naturista Internacional.

La Federación Portuguesa Naturista aglutina actualmente al CNC-Club Naturista de Centro, al CNA-Club Naturista del Algarve, la SPN-Sociedad Portuguesa de Naturalogia y la AAN-Alma Asociación Naturista recientemente afiliada. Portugal además será la sede del próximo Congreso Internacional de Naturismo en 2018.

Portugal cuenta con ocho playas declaradas oficialmente para la práctica del nudismo o autorizadas (entre ellas destacamos la Praia do Meco) el objetivo es que la comunidad naturista nudista pueda sentirse libre para practicar el nudismo sin censura, además de hacerlo en centros turísticos, hoteles, clubes, etc.

La Playa Naturista de Meco se encuentra en la Aldea del Meco, en la costa occidental del municipio de Sesimbra. Extensa (cerca de 4 km) la parte al sur de la gran duna se encuentra legalizada para la práctica del naturismo. La Playa del Meco es escenario de la Legua Nudista Internacional un evento deportivo anual que cada edición ha conquistado un número mayor de participantes. La playa de Meco es considerada la “meca” del naturismo portugués y el lugar más conocido internacionalmente.

El Club Naturista de Centro, promueve varias actividades como jornadas de piscina con horario de uso nudista, hidro gimnasia, yoga y meditación naturista, además de otras actividades como caminatas, playas y visitas a parques naturistas. El CNC ha conseguido en el naturismo portugués promover varios eventos exitosos.

Lo que Portugal ofrece a los turistas naturistas

Portugal cuenta actualmente con cerca de 16 centros naturistas en todo el país, entre ellos a destacar el Monte Naturista o Barão y la Quinta do Maral.

Monte Naturista o Barão gestionado por la pareja de Laura y Jeff, se encuentra en la zona de Abela en el municipio de Santiago de Cacém, este es uno de los lugares más populares para disfrutar de las vacaciones naturistas en el medio natural en Portugal. El Monte Naturista o Barão dispone de cuatro bungalows de madera que puede acomodar hasta 4 personas, biblioteca, wi-fi, además posee una zona para camping, que puede recibir tiendas y caravanas, destaca la piscina de agua salada.

Quinta do Maral está ubicada en pleno Parque Natural de la Sierra de São Mamede, Quinta do Maral ocupa una superficie de 10 hectáreas y dispone de piscina, bar, zona de convivencia y biblioteca, proporcionando además una programación de actividades como masajes, caminatas, etc. En esencia, este espacio de naturismo familiar es un camping, con zonas para tiendas y caravanas. Para quien prefiera mayor confort, puede optar por el Cantinho de los Olivos, un apartamento con dormitorio, salón, cocina y cuarto de baño.

¿Qué espera para descubrir todo el naturismo en Portugal?

Fuente: osnaturistas.com (texto original en portugués).

Vivir al desnudo

No se trata de un hotel nudista, ni de una urbanización, balneario o playa, sino de todo un parque naturista con apartamentos donde vivir los 365 días del año o que alquilan a los visitantes que buscan el contacto más directo con la naturaleza. A flor de piel, así, sin más. El paraíso se llama Bare Oaks Family Naturist y ocupa una superficie de 20 campos de fútbol (unas 20 hectáreas) entre las colinas y los frondosos bosques de la Oak Ridges Moraine, ese accidente geológico montañoso de 1.900 kilómetros cuadrados que atraviesa el sur de Ontario, una de las diez provincias canadienses y la más poblada, con un tercio de los habitantes del país (11,4 millones) congregados, sobre todo, en ciudades como Toronto y Ottawa, la capital.

En Bare Oaks (robles desnudos) el nudismo comunitario, esa filosofía que fomenta el respeto a uno mismo, a los demás y al medio ambiente, según proclama la Federación Naturista Internacional, ha adquirido una solera de más de medio siglo. Allí los esnobs sobran. Y, por su puesto, la ropa. No puede entrar cualquiera, solo quienes comulguen con una práctica que exige vivir sin trapos, hacer actividades, cooperar en las labores cotidianas y cocinar o fregar con la sola piel con la que vinimos al mundo. Mayores y niños, solteros, parejas y familias. Sin tiempo para aburrirse.

Un hermoso lago, canchas de tenis, de voleibol, piscina y campo de golf amplían la oferta de ocio de un campamento rústico creado en 1955. La propiedad del club ha pasado por varias manos y ahora la regenta Stephane Deschenes, que ha querido imprimir su sello personal acuñando el lema ‘Valores tradicionales naturistas en un ambiente moderno’. Lo que quiere decir que el parque y la zona de acampada se han adaptado a los nuevos tiempos y los clientes disfrutan del confort necesario, con excelentes servicios de acampada, sistema informatizado de reservas o conexión inalámbrica a internet.

«Al igual que los campistas textiles (vestidos), los naturistas esperan estar en comunión con la naturaleza sin tener que renunciar a las comodidades de la vida», afirma Deschenes, viajero impenitente y conocedor de zonas naturistas de todo el mundo. De su amplia experiencia ha sacado una conclusión muy clara: que los clubes naturistas que suavizan su filosofía «a menudo pierden su razón de ser». De ahí que intente por todos los medios preservar ese pequeño edén canadiense en el que disfrutan ciudadanos de todos los rincones del planeta.

Bautismo naturista

Y el parque no defrauda. Testimonios de personas que han disfrutado del entorno y sus instalaciones lo defienden con uñas y dientes, como el de un principiante para quien Bare Oaks supuso su bautismo naturista. «Me habían aconsejado que me desnudara al salir del coche, antes de registrarme. Hice bien, al entrar en la casa principal todo el mundo estaba desnudo, me acogieron muy bien y me sentí cómodo. Me defraudó al principio que la vista guiada al parque que yo esperaba fuera en vídeo. Después me di cuenta de que lo hicieron para que no me sintiera como un chico nuevo; el descubrimiento de la zona por mí mismo fue genial». La mayor sorpresa de este internauta anónimo, que pasó allí una semana en agosto, la experimentó cuando le enseñaron su habitación, limpia y muy agradable, de dos camas. «Al entrar me di cuenta de que faltaba un armario y una cómoda, pero antes de abrir la boca y meter la pata me pregunté ¿y para qué?». Su estancia en Bare Oaks ha significado un cambio en su vida al haberse convencido por su propia experiencia de que «esto del naturismo sí que tiene algo de filosofía».

Otra familia con dos niños pequeños no ahorra elogios al contar que el parque dispone de las mejores y más seguras instalaciones de juego para que los críos se diviertan sin depender de la mirada vigilante de sus padres. «Es obvio que la gente se esfuerza por mantener limpias las zonas comunes del parque, así como de cuidar el aspecto de las casas, tanto quienes allí viven a temporadas como los que lo hacen todo el año y han optado por comprarlas».

Bare Oaks Family Naturist presume de autenticidad. Un soplo de aire fresco para quien desee vivir al desnudo.

Fuente: eldiariomontañes.es