Desnud Arte: Una curiosidad

Creado por iniciativa del pintor realista Andrés García Ibáñez como un espacio para el disfrute del Arte, el Museo Casa Ibánez de Olula del Río (Almería) abrió sus puertas en marzo de 2005.

Desde entonces se ha consolidado como la dotación cultural más significativa del Valle del Almanzora y una de las más importantes del Sureste español. Inscrito en la Red de Museos de la Junta de Andalucía desde julio de 2007, la gestión del Museo Casa Ibáñez corresponde a la Fundación de Arte Ibánez Cosentino, una institución sin ánimo de lucro creada en junio de 2005, actualmente participada por el fundador del museo, el pintor antes mencionado Andrés García Ibáñez, y la multinacional almeriense Cosentino.

Considerada una de las mayores colecciones de Arte Contemporáneo de Andalucía, en las 16 salas permanentes del Museo se exponen hoy más de cuatrocientas cincuenta obras, la mayoría de ellas pertenecientes a la colección personal de Andrés García Ibáñez. Pintor realista de consolidada trayectoría internacional del que se exponen algunas de sus creaciones más destacadas, como La infancia de Baco, La muerte de Dios, La Fraternidad Universal, su serie “Retratos” o algunas de sus más recientes pinturas.

En el año 2011 Andrés García Ibáñez dicidió pintar, sobre su primera versión pictórica de la Novena Sinfonía de Beethoven, su particular interpretación de la Fraternidad Universal. Un cuadro (óleo sobre lienzo) de gran tamaño 280×500 cm. de especial trascendencia en la carrera del artista almanzorí, en el que han quedado inmortalizados, como si de un coro se tratase, treinta y seis modelos desnudos.

Figuras realistas trasladadas al lienzo con maestría técnica y especial cuidado en el retrato. Inspirada en la parte coral de la Novena de Beethoven y plenamente imbuido del significado de los versos de la Oda a la alegría de Schiller que dieron pie a la partitura, en este filosófico cuadro quiso representar el pintor su personal interpretación de la hermandad e igualdad entre todos los seres vivos. Objetivos a los que sólo se llegará a través del amor y la fraternidad universales.

Vídeo relacionado:

Desexualizar el desnudo en familia

La fotógrafa Maíra Suarez realiza un proyecto fotográfico para desexualizar el desnudo en familia.

Aprender a relacionarse de forma natural en desnudez en familia también contribuye a construir una relación de confianza con nuestros propios cuerpos.

Tener referencias reales ante el desnudo, es darse cuenta de que cada pliegue, cada músculo, cada marca, cada cicatriz, son parte de un conjunto, de un todo que funciona armoniosamente para proporcionarnos bienestar y, sí, es algo que nos hace felices en nuestra vida diaria.

Nos damos cuenta de que podemos utilizar esta poderosa herramienta –que es nuestro cuerpo– a nuestro favor pues, en última instancia, lo que importa menos en todo esto es seguir un estándar de belleza que no existe, porque crees que el cuerpo desnudo de esa persona que tanto nos gusta es hermoso, con todos los defectos que pueda o no tener.

Y este amor se refleja en nosotros, o más bien, es el amor por nosotros lo que nos lleva a reflexionar sobre nuestras relaciones con el mundo, desde el interior, para siempre, una relación de potenciación de cambio. Esto influye directamente en la forma en que manejamos el mundo… sin vergüenza… naturalmente.

Y aprendemos a no aceptar la idea de sentirse “responsable” por atraer miradas y reacciones abusivas que vienen de aquellos que no pueden ver a otros al margen de las normas de la ropa, maquillaje, belleza…

¡El cuerpo no es el templo, o un arresto domiciliario… el cuerpo es una fiesta! “Nosotros nos lo vamos a permitir…” ❤

Esto es lo que queremos para nuestras hijas. ¡Un mundo mejor es también un mundo desnudo! “Las ropas nos sirven, y no al revés”.

(Lara Andrade, Salvador – Brasil)

Fuente (texto original en portugués): Os Naturistas.

La ropa como herramienta de prejuicios

Ahora que el invierno está instalado en nuestro país, y que ya no podemos andar tan “ligeros de ropa” como quisiéramos, es buen momento para rescatar y reeditar este artículo de Carlos (colaborador habitual de la anterior etapa de Lugares Naturistas), que nos habla de la importancia para muchos sectores de la sociedad que tiene nuestro aspecto dependiendo de como nos vistamos, dice así…

El otro día estaba viendo la televisión, haciendo zapping entre la basura de la programación cuando sin querer fui a topar con un reportaje sobre “la ropa como herramienta de prejuicios” o algo así, en una de estas cadenas que no conocen ni en su casa. Me llamó mucho la atención ya que en el reportaje mostraban como una misma persona iba al mismo local (lo probaron en un bar, en un pequeño almacén, en una tienda de electrodomésticos y en un concesionario de lujo) a interesarse por los productos, en la primera ocasión fue vestido de hippy y en el bar le atendieron correctamente pero sin mayor deleite, en el almacén le sucedió lo mismo, pero uno de los empleado le perseguía continuamente, en la tienda de electrodomésticos le dieron la información que solicitó pero sin entretenerse mucho con él, y en el concesionario de lujo lo despacharon malamente para atender a otros clientes (aunque el concesionario estaba vacío).

En la segunda ocasión, unos pocos días después, el mismo tío fue vestido de traje y acompañado de una mujer. En el bar y en el almacén los atendieron con corrección, siempre se dirigían a ellos como “usted”, en la tienda de electrodomésticos se molestaron en enseñarles catálogos y cogerles el número de teléfono, y en el concesionario le dedicaron más de veinte minutos.

Escasos días más tarde se personó en los mismos lugares vestido de chándal después de haberse pegado unas carreras, en general el trato fue bastante distante en los cuatro sitios, lo que hacia contraste con el último día que hicieron la prueba cuando el mismo personaje se vistió de sport con ropa de reconocidas marcas.

En fin, lo que quiero demostrar con esto es que la ropa es una de las principales alarmas por las que nos dejamos llevar para hacernos una primera impresión de las personas, sin embargo cuando estamos sin nuestras “defensas” da igual a que escalafón de la sociedad pertenezcas ya que todos somos iguales, unos con más estudios y otros con menos, unos con más dinero y otros que las pasan canutas para llegar a final de mes, pero todos iguales y sin complejos.

Quizás parezca un pensamiento utópico ya que todos cuando nos levantamos de la cama nos tenemos que incorporar a una rutina y enfrentarnos a diversos problemas de la misma forma que todos tenemos nuestras alegrías… y sin lugar a dudas no somos todos iguales, sin embargo a los que piensen esto yo les digo que desnudos se puede disfrutar de la buena compañía de cualquiera que tenga interés en serlo sin importar cuanto dinero gana a final de mes y cuantas deudas tenga.

Como complemento a este artículo incluyo a continuación un curioso vídeo que nos muestra como cambia nuestro aspecto sin ropa, con ella, o según que prendas utilicemos para vestirnos, se titula “troca troca – papidinho”, y se trata de una performance de  Daniel Toledo realizada en Brasil: