Día de la Tierra

El Día de la Tierra es un día celebrado en muchos países el 22 de abril. Su promotor, el senador estadounidense Gaylord Nelson, instauró este día para crear una conciencia común a los problemas de la superpoblación, la producción de contaminación, la conservación de la biodiversidad y otras preocupaciones ambientales para proteger la Tierra. Es un día para rendir homenaje a nuestro planeta y reconocer a la Tierra como nuestro hogar y nuestra madre, así como lo han expresado distintas culturas a lo largo de la historia, demostrando la interdependencia entre sus ecosistemas y los seres vivos que la habitamos.

Estamos invitados. Tenemos que dejar esta tierra un poco más bonita, un poco más humana, un poco más de amor, una fragancia un poco más hermosa para los que vienen después de nosotros.

Riva Almeida

El nudista

Raúl mira absorto a una pareja desnuda en la playa. Con sólo diez años y exento de todo tipo de prejuicios comprende la simbiosis entre el cuerpo humano y la naturaleza.

El tabú que representa la desnudez se convierte en un lastre para Raúl, que debe despojarse de la visión sórdida que le han inculcado para alcanzar su meta: ser nudista.

Cortometraje el nudista:

VII Premio Europeo Universidad de Sevilla de Cine, Festival de Cine Europeo de Sevilla (2014).

Más información: http://twitter.com/el_nudista

La ropa como herramienta de prejuicios

Ahora que el invierno está instalado en nuestro país, y que ya no podemos andar tan “ligeros de ropa” como quisiéramos, es buen momento para rescatar y reeditar este artículo de Carlos (colaborador habitual de la anterior etapa de Lugares Naturistas), que nos habla de la importancia para muchos sectores de la sociedad que tiene nuestro aspecto dependiendo de como nos vistamos, dice así…

El otro día estaba viendo la televisión, haciendo zapping entre la basura de la programación cuando sin querer fui a topar con un reportaje sobre “la ropa como herramienta de prejuicios” o algo así, en una de estas cadenas que no conocen ni en su casa. Me llamó mucho la atención ya que en el reportaje mostraban como una misma persona iba al mismo local (lo probaron en un bar, en un pequeño almacén, en una tienda de electrodomésticos y en un concesionario de lujo) a interesarse por los productos, en la primera ocasión fue vestido de hippy y en el bar le atendieron correctamente pero sin mayor deleite, en el almacén le sucedió lo mismo, pero uno de los empleado le perseguía continuamente, en la tienda de electrodomésticos le dieron la información que solicitó pero sin entretenerse mucho con él, y en el concesionario de lujo lo despacharon malamente para atender a otros clientes (aunque el concesionario estaba vacío).

En la segunda ocasión, unos pocos días después, el mismo tío fue vestido de traje y acompañado de una mujer. En el bar y en el almacén los atendieron con corrección, siempre se dirigían a ellos como “usted”, en la tienda de electrodomésticos se molestaron en enseñarles catálogos y cogerles el número de teléfono, y en el concesionario le dedicaron más de veinte minutos.

Escasos días más tarde se personó en los mismos lugares vestido de chándal después de haberse pegado unas carreras, en general el trato fue bastante distante en los cuatro sitios, lo que hacia contraste con el último día que hicieron la prueba cuando el mismo personaje se vistió de sport con ropa de reconocidas marcas.

En fin, lo que quiero demostrar con esto es que la ropa es una de las principales alarmas por las que nos dejamos llevar para hacernos una primera impresión de las personas, sin embargo cuando estamos sin nuestras “defensas” da igual a que escalafón de la sociedad pertenezcas ya que todos somos iguales, unos con más estudios y otros con menos, unos con más dinero y otros que las pasan canutas para llegar a final de mes, pero todos iguales y sin complejos.

Quizás parezca un pensamiento utópico ya que todos cuando nos levantamos de la cama nos tenemos que incorporar a una rutina y enfrentarnos a diversos problemas de la misma forma que todos tenemos nuestras alegrías… y sin lugar a dudas no somos todos iguales, sin embargo a los que piensen esto yo les digo que desnudos se puede disfrutar de la buena compañía de cualquiera que tenga interés en serlo sin importar cuanto dinero gana a final de mes y cuantas deudas tenga.

Como complemento a este artículo incluyo a continuación un curioso vídeo que nos muestra como cambia nuestro aspecto sin ropa, con ella, o según que prendas utilicemos para vestirnos, se titula “troca troca – papidinho”, y se trata de una performance de  Daniel Toledo realizada en Brasil: